martes, 15 de enero de 2013

UNA MIRADA RETROSPECTIVA A MI FORMACION DOCENTE

UNA MIRADA RETROSPECTIVA: MI FORMACIÓN DOCENTE

Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.
Paulo Coelho

Mi formación como docente hasta el momento consta de cuatro semestres cursados en la Escuela Normal de Sultepec, y un quinto semestre que acaba de comenzar en días pasados, mientras que en los dos primeros semestres sólo asistimos a algunas escuelas a observar el trabajo de los maestros en servicio, en el ciclo escolar pasado realizamos algunas jornadas de observación en dos diferentes escuelas de nuestra región, trabajamos junto a nuestros alumnos las asignaturas de Español y Educación Física, por lo que puedo decir que el trabajo en este nivel no es cualquier cosa, ser profesor de adolescentes implica grandes retos que no pueden esperar, por el contrario, o te atreves a darles una solución o te quedas en el camino. 
Durante el desarrollo de este ensayo hablaré sobre algunos de los retos que yo enfrenté como docente, mismos que a su vez serán analizados en dos bloques, en el primero trataré los retos que están en las manos de los profesores en formación, es decir, aquellos que se desarrollan dentro de una aula de clases o en el proceso de enseñanza-aprendizaje, mientras que durante el segundo aquellas circunstancias propias de los planteles mismas que debemos acatar; in embargo, afectan también nuestro desempeño, tales como cuestiones de infraestructura o situaciones de servicios básicos que una institución debe ofrecer.
Mi primera jornada de practica fue en una escuela Telesecundaria, ello me permitió tener un mayor contacto con mis alumnos, pero además ser capaz superar algunos retos o miedos como impartir una clase de matemáticas, sin ninguna preparación ya que fue un imprevisto, por el contrario en mi segunda escuela de práctica fue una Secundaria Oficial, en la cual se me complicó mucho tener un contacto más cercano con mis alumnos.
En este primer bloque presentaré algunos de los retos más importantes que hasta el momento he enfrentado: comunicación, el tiempo, registro de los trabajos (listas de cotejo) y evaluación. El primer factor para desarrollar un buen trabajo en un grupo es la comunicación que logres establecer desde el primer día en que los conoces, si esto no sucede de la mejor manera, probablemente, se complicarán más las cosas, pero para lograrlo debemos tener un buen tacto pedagógico, es decir, saber cómo comunicarnos y brindar confianza sin que ellos la perciban como tal.
Luego de que logramos entrar en su vida escolar tenemos (no siempre) que enfrentar el reto del tiempo tiempo que ha sido perdido por diversos motivos, que sería difícil de definir o agrupar, y entonces ¿Qué hace el profesor en formación cuando tiene que terminar todas las actividades planeadas?, parecería poco describir situaciones de tiempo perdido, sin embargo, son bastantes y de muy diversa índole, ahora bien, ¿Qué tal funcionaría una pequeña agenda para cada clase? esto sólo se trata de que en una hojita escribas todas las actividades que tienes que desarrollar y a un costado escribas el tiempo que designado a cada una de ellas, pero ¡ojo!, si estamos hablando de una clase de cincuenta minutos mi propuesta es que en tu agenda únicamente planes cuarenta y así por cualquier perdida o imprevisto tienes diez minutos de confort  que no te permitirán sentirte presionado.
 Ahora bien un reto que todos hemos enfrentado de formas diferentes es la manera de evaluar que utilizamos para hacer una aproximación del alcance de nuestro proyecto en nuestros alumnos, en el cual nos interesa más el proceso que el producto final como lo menciona el plan y programas de estudio 2011:
“Como parte fundamental de la acción educativa en el desarrollo de competencias se consideran los procesos de planificación y evaluación, los cuales requieren ser trabajados de manera sistémica e integrada. La evaluación desde esta perspectiva contribuye a una mejora continua de los procesos de enseñanza y aprendizaje atendiendo a criterios de inclusión y equidad”

Para ello he estado utilizando una lista de cotejo que me ha permitido identificar y estimar en qué medida mis alumnos se están integrando en el proceso de enseñanza-aprendizaje, no obstante, el registro y calificación de trabajos físicos no es tan complicado como registrar la participación y, aun más, con un grupo de más de treinta alumnos, sin duda alguna esto se convierte en un reto más a enfrentar, pues dependerá del resultado de nuestras clases, una técnica, que he utilizado poco, me funcionó bastante bien, se trata de lo siguiente, de una lista de asistencia recorté cada uno de los espacios de todos mis alumnos, luego los coloqué en una pequeña caja, así cuando deseaba que alguien participara uno de mis alumnos al azar tomaba un papelito y el compañero que aparecía nombrado era quien tendría la participación, así no existían preferencias pero sobre todo podía registrar todas las participaciones.
No me atrevería a hablar sobre la evaluación de los productos finales puesto que no he tenido contacto con el trabajo de todo un proyecto, no sin antes recordar esta expresión de las “Orientaciones pedagógicas y didácticas para la Educación Básica” dentro del apartado de Planificación de la práctica docente en la Guía para el maestro:
“Los procesos o productos de la evaluación evidenciarán el logro de los aprendizajes esperados y brindarán información que permita al docente la toma de decisiones sobre la enseñanza, en función del aprendizaje de sus alumnos y de la atención a la diversidad”.
En el segundo bloque de este escrito, como ya lo he mencionado, hablaré sobre las condiciones físicas en las que se encuentran las escuelas y que repercuten en nuestras clases, parecería ser algo muy distante; sin embargo, el trabajo en una de las escuelas de práctica me llevo a reflexionar sobre el mismo, en este apartado tratare acerca de los espacios y las condiciones de los servicios básicos.
La distribución de los espacios no siempre es la más adecuada, ya sea que los espacios están destinados para menor cupo de alumnos o es que la ubicación de tiendas escolares o áreas de deporte se encuentran cerca de las aulas e interfieren en el desarrollo de nuestras clases, este tipo de distractores si bien no los podemos evitar pero lo que si podemos hacer es diseñar actividades que motiven a los alumnos a permanecer activamente en la clases y enfocar su atención con algunas cuestiones o imprevistos para no perder el control. 
El último apartado del que hablaré, sin menos importancia, trata sobre los servicios básicos que deben existir en una escuela pública de nivel básico; como ya sabemos cuando la educación se estaba extendiendo a todos los mexicanos no importaba que fuera bajo la sombra de un árbol o un techo, una mesa para trabajar, en el mejor de los casos, o valiéndose de cualquier improvisación para acondicionar el espacio, pero qué pasa, sucede que ya no estamos en ese tiempo de improvisar, sino de gestionar al gobierno los servicios necesarios para ofrecer una buena educación.  Un problema que enfrenté fue que en el aula donde yo trabajaba no tenían servicio de energía eléctrica, y así esto complicaba todas mis actividades, pues por una u otra razón tuve que suspender varias de mis actividades porque también la biblioteca (lugar que podía ser utilizado) estaba ocupada o en definitiva el único proyector de la escuela no se encontraba disponible.
 Con lo anterior no quiero decir que sin todos los servicios básicos no podemos dar una clase, sino que pretendo hacer una reflexión de cómo es que no debemos descuidar nuestras escuelas y privar a los alumnos de aprendizajes haciendo uso de la tecnología, además de que estamos perdiendo un punto en cuanto al ofrecimiento de calidad educativa para nuestra sociedad actual.
Nosotros como profesores en formación puede ser que no logremos hacer nada al respecto en nuestras escuelas de práctica, porque al final de cuentas estamos allí de pasadita, pero por otra parte esto influye mucho en las clases que teníamos planeadas, puesto que trabajar con un cristal desprendido, el pizarrón mal pegado, pupitres incomodos, malos servicios de sanitarios… son factores que dificultan el trabajo el trabajo.
Como reflexión final quisiera comunicar lo siguiente, cuando asistimos por primera vez a una nueva escuela podemos darnos cuenta de algunos aspectos para poner énfasis, pero cuando llegamos para trabajar se desprenden una serie de circunstancias que tal vez imaginamos que sería imposible encontrar y no nos queda más que pensar antes de actuar y enfrentar todos los tipos de retos y desafíos que la vida nos tenga preparado, aquí he mencionado algunos de los retos que yo he enfrentado, pero esto quiero pensar, no perdurara en mi labor docente; sin embargo nadie esta exento de enfrentar nuevas situaciones, y si no hubiera cosas difíciles que superar o momentos que nos hacen sudar, nuestra labor se vería tan sencilla y simple como cualquier actividad cotidiana, por ello a mis lectores les quiero compartir que el ser profesor es uno de los retos más grandes y fuertes que tendremos en nuestra vida, pero de nosotros depende hacer de esto la mejor experiencia de nuestra vida. 



La docencia en secundaria, un camino lleno de retos
A lo largo de nuestra vida y durante nuestra formación  hemos tenido la oportunidad de conocer a diferentes maestros, los hemos tratado, convivido con ellos, juzgado, criticado, odiado, admirado, pero de una u otra forma siempre están presente y son un elemento que deja huella en nosotros.
Más ahora que me estoy formando en el camino de la docencia me doy cuenta que el ser  maestro es uno de los reto más difíciles e importante y aún más si hablamos de tratar con adolescentes. Muchas veces criticamos, pero rara vez nos ponemos a pensar que el maestro de secundaria tiene que hacer un esfuerzo  mayor, no es nada fácil tratar con adolecentes que están pasando por una etapa llena de cambios, en la cual ven a todos como sus enemigos, pero al profesor como el principal de éstos.
En diversas  ocasiones se critica o cuestiona el trabajo del profesor de secundaria emitiendo juicios negativos hacia su labor docente, negándole la oportunidad de conocer los verdaderos motivos que ocasionan tal desempeño. Lo ideal y de gran trascendencia debería ser; conocer cuáles son los retos que enfrenta todo profesor  de secundaria, saber cuál es su prioridad en la aulas y qué influencia ejercen estos en los alumnos.  Dichos retos se plantean con el propósito de mejorar la práctica educativa en las aulas de las escuelas.
El desarrollo de competencias es la prioridad  para cualquier docente, es el  principal reto al que tienen que responder y dar repuesta. Dentro del desarrollo de competencias surgen algunos otros retos tales como: mantener la atención de los alumnos, control del grupo, atención a la diversidad y la utilización de  estrategia de aprendizaje,  por mencionar algunos. En el presente trabajo  hacemos referencia a dichos retos mencionados anteriormente y el papel que juegan en el logro de propósitos educativos.
El primer reto para los profesores de secundaria y en general para cualquier docente es el desarrollo de competencias. Cuantas veces nos hemos encontrado con interrogantes sobre ¿Qué es una competencia?, esta es  una de las preguntas que se cuestionan  y se confunden en las aulas y en todo espacio escolar, interrogantes que surgen y engañan  no solo a  los alumnos sino incluso a los profesores, y a la cual rara vez damos repuesta.
Podemos entender como competencia al conjunto de capacidades que incluyen conocimientos, actitudes, habilidades y destrezas que una persona logra mediante procesos de aprendizaje. Ser competente no solo implica poseer una habilidad (saber hacer), sino también un conocimiento (un saber), así como valores y actitudes.
El profesor debe estar consciente de que debe trascender en el alumno, no solo es llegar al aula y vaciar los conocimiento, ser competente implica preparar a los jóvenes para que hagan uso del conocimiento en situaciones reales, que los alumnos sean capaces de “hacer”.
Como profesores debemos de provechar esa energía que poseen nuestros alumnos, dejarles en claro que de nada les servir poseer conocimientos sino saben aplicarlos en su medio. Perrenoud (2005) describe a la competencia como “la aptitud para enfrentarse eficazmente a una familia de situaciones analógicas, movimientos  conciencia y de manera a la vez rápida, pertinente y creativa”.
Nos encontramos en un mundo globalizado y modernizado donde ya no se vale decir  “haber  si puedo”, es necesario ser competente, debemos “aprender a hacer”, dominar y responder a  aquellos cambios que se nos presenta, estar conscientes de que el mejor alumno no es aquel que lo sabe todo sino el que sabe aplicarlo en diversas situaciones.
El segundo reto al que hacemos referencia es el mantener la atención de los  alumnos, situación altamente difícil si hablamos de adolescentes de secundaria.
Son jóvenes que pasan por una etapa de confusión, llegan a la escuela con frustraciones, enojos, tristezas y lo que menos quieren es escuchar al maestro, he ahí la tarea del profesor hacer que esos jóvenes se interesen por sus clases, que estén atentos, activos y participativos. Todo  profesor debe estar consciente que los alumnos en su mayoría asisten a la escuela para liberarse de los problemas de su hogar, por ello a veces se comportan rebeldes, no quieren participar en las actividades escolares y solo provocan desorden. Por todo ello es de vital importancia que el profesor esté preparado para atender este tipo de situaciones, que proponga actividades que atraigan la atención de los adolescentes, hacer las clases amenas e interesantes. Como menciona Tapia (1994) “una tarea viene determinada inicialmente por la curiosidad que despierta y, sobretodo, por su relevancia”. Actualmente nuestro mundo se ha transformado y existen múltiples actividades que se pueden diseñar para que la totalidad de los alumnos jueguen un papel importante dentro de  las aulas.
Así pues pasamos al tercer reto que desgraciadamente es una de las más grandes preocupaciones de nuestras escuelas, estoy hablando de  la disciplina escolar. Y es que si de algo se está consiente es de que educar no solo exige contar con los conocimientos especializados, sino que además se necesita de una personalidad y un carácter realmente equilibrado para controlar a los alumnos. Verdaderamente es una realidad difícil y complicada y en ocasiones con un significado difícil de definir. Por lo general se le asocian conceptos como: control, respeto, normas, autoridad, castigo, recompensa, etc.,  Pero realmente cada profesor le da el significado que le convenga aunque a veces este sea de manera errónea, es común ver a profesores que en lugar de buscar un acuerdo en común con los alumnos solo quieran imponer y maltratar. De lo  que de lo que se trata es de formulan un común acuerdo con los adolescentes, un conjunto de normas que tanto el profesor como el maestro obedezcan todo esto con el único propósito de facilitar el proceso de enseñanza.
En algunas ocasiones a los profesores se les hace muy fácil sacar del aula  a los alumnos que están provocando desorden, ignorarlos, aplicar sanciones o en última instancia expulsarlos, pero realmente no se dan cuenta que esa indisciplina que muestran los jóvenes quizás es provocada por la falta de instrucción. Como menciona Ausubel (1995) “la disciplina alude al término imposición de normas y controles externos”. Porque en lugar de cargar siempre la culpa al alumno no nos cuestionamos sobre qué estoy haciendo mal  como maestro para que mis alumnos pierdan el interés y se dediquen a causar relajo. Si queremos realmente ayudar a los alumnos y no dejar que la indisciplina se devore a nuestra enseñanza debemos dejar de lado esas teorías falsas sobre la “disciplina”, dejar de buscar excusas o aplicar estrategias que solo alteran más la rebeldía de los jóvenes, ser conscientes de que si realmente quiero cumplir el reto de combatir la indisciplina debo primero que nada valorar el tipo de enseñanza que estoy dando a mis alumnos.
 Diversidad es una palabra que ha ido evolucionando en nuestras escuelas, ahora  se habla de que cada alumno es único y con capacidades diferentes,  los grupos son heterogéneos por tanto necesitan una atención especial y no solo porque existan alumnos con algún tipo de discapacidad. Actualmente cuando hablamos de atender a la diversidad que es el nombre del siguiente reto que el docente debe superar, estamos refiriéndonos a diversificar nuestra enseñanza, atender a  las necesidades de cada estudiante. Se trata de proponer una estructura educativa personalizada que pueda responder a las necesidades de cualquier educando, no importando que tenga alguna discapacidad, sea rico, pobre, de ciudad, de pueblo, hable algún dialecto.
La diversidad no debe ser vista como un problema sino como una situación que requiere de un cambio no solo para  beneficio  del alumno sino para la sociedad en general y es que si nuestro sistema educativo no responde  a las demandas de los niños y  jóvenes de qué manera se van a desenvolver en su entorno, tienen que conformarse y  ser vistos como personas retrasadas o incapacitadas que no respondieron a la escuela o ser señalados de poseer un coeficiente intelectual muy pobre.
Todo maestro en el largo camino de la docencia se topará con alumnos más lentos que otros, algunos con cierta discapacidad u otros que no comprendan lo que se les enseña, pero no por eso los debe aislar y pasar desapercibidos, por el contrario tiene que poner toda su dedicación a atender a este tipo de alumnos, la enseñanza debe ser igual para todos, no importa lo que su planeación diga, antes que todo siempre se debe tener la conciencia de proporcionar un aprendizaje significativo en los jóvenes, quizá y esto provoque algunas modificaciones en los planes de trabajo, se tendrá que cambiar algunas actividades, pero siempre se debe tener en mente que los alumnos merecen una educación de calidad acorde a lo que ellos necesitan.
Ya hemos mencionado alguna serie de retos a cumplir por parte del profesor, pero nos falta el último, no menos importante, al contrario  este  complementa a los demás, me estoy refiriendo al empleo de estrategias de aprendizaje.
 Los alumnos y más los  adolescentes ya no permiten la monotonía, el tradicionalismo, ellos quieren cosas nuevas, algunas alternativas que les permitan aprender pero de una manera diferente. Día a día nos damos cuenta que todo a nuestro alrededor cambia y si esto pasa porque no cambiar también las estrategias de aprendizaje, porque no dar lo mismo pero de una manera diferente con el único fin de que los estudiantes aprendan. Como menciona Díaz Barriga, F. 2002). Procedimientos que el agente de enseñanza utiliza en forma reflexiva y flexible para promover el logro de aprendizajes significativos en los alumnos" Díaz Barriga, F. 2002).

Una verdadera estrategia implica hacer uso de técnicas, actividades y medios de una manera creativa e innovadora acordes a las necesidades de los alumnos, siempre tienen que ser diseñadas con una intención, la de crear un  aprendizaje más sofisticado en los alumnos. Aun en estos tiempos existen profesores que hacen uso de estrategias aburridas y poco productivas que en lugar de causar interés en el alumno, les provoca risa, los jóvenes son muy astutos  prueban al maestro y si este no está preparado lo pueden ridiculizar, obviamente los alumnos no aprenden cuando algo no les interesa por ello es de vital importancia que los docentes planifiquen muy bien sus clases que no se saquen las actividad de la “manga”, sino por el contrario que diseñen actividades, técnicas que permitan verdaderamente impactar en los alumnos.

En términos generales se puede concluir que para los profesores de secundaria no es nada fácil tratar con adolescentes, ponerse retos es su mayor virtud, porque esto permitirá cumplir metas y generar expectativas acerca del desarrollo de aprendizajes significativos. Atraer la atención de los alumnos y mantener la disciplina es una tarea difícil, pero que si se logra cumplir traerá consigo muchos frutos que en el presente y futuro servirán no solo al alumno sino a la sociedad en general. Los profesores tienen en sus manos el mayor compromiso, no puede haber errores sino solo aciertos.
 Por eso he ahí el reto como futuros docentes debemos estar conscientes del papel que vamos a jugar en nuestras escuelas y con nuestros alumnos, en momentos de pensar cuales serán nuestros retos que nos vamos a proponer y por los cuales lucharemos día a día con el único fin de contribuir a generar una mejor educación, ya no debemos conformarnos con llegar a la mitad del camino ahora es momento de caminar y no detenernos hasta alcanzar a la meta no importante que tan difíciles sean los retos que tengamos que pasar.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario