UNA MIRADA RETROSPECTIVA: MI FORMACIÓN
DOCENTE
Cuando menos lo
esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro
coraje y nuestra voluntad de cambio.
Paulo
Coelho
Mi
formación como docente hasta el momento consta de cuatro semestres cursados en
la Escuela Normal de Sultepec, y un quinto semestre que acaba de comenzar en
días pasados, mientras que en los dos primeros semestres sólo asistimos a
algunas escuelas a observar el trabajo de los maestros en servicio, en el ciclo
escolar pasado realizamos algunas jornadas de observación en dos diferentes
escuelas de nuestra región, trabajamos junto a nuestros alumnos las asignaturas
de Español y Educación Física, por lo que puedo decir que el trabajo en este
nivel no es cualquier cosa, ser profesor de adolescentes implica grandes retos que
no pueden esperar, por el contrario, o te atreves a darles una solución o te
quedas en el camino.
Durante
el desarrollo de este ensayo hablaré sobre algunos de los retos que yo enfrenté
como docente, mismos que a su vez serán analizados en dos bloques, en el
primero trataré los retos que están en las manos de los profesores en
formación, es decir, aquellos que se desarrollan dentro de una aula de clases o
en el proceso de enseñanza-aprendizaje, mientras que durante el segundo
aquellas circunstancias propias de los planteles mismas que debemos acatar; in
embargo, afectan también nuestro desempeño, tales como cuestiones de
infraestructura o situaciones de servicios
básicos que una institución debe ofrecer.
Mi
primera jornada de practica fue en una escuela Telesecundaria, ello me permitió
tener un mayor contacto con mis alumnos, pero además ser capaz superar algunos
retos o miedos como impartir una clase de matemáticas, sin ninguna preparación
ya que fue un imprevisto, por el contrario en mi segunda escuela de práctica
fue una Secundaria Oficial, en la cual se me complicó mucho tener un contacto
más cercano con mis alumnos.
En este
primer bloque presentaré algunos de los retos más importantes que hasta el
momento he enfrentado: comunicación, el tiempo, registro de los trabajos
(listas de cotejo) y evaluación. El primer factor para desarrollar un buen
trabajo en un grupo es la comunicación que logres establecer desde el primer
día en que los conoces, si esto no sucede de la mejor manera, probablemente, se
complicarán más las cosas, pero para lograrlo debemos tener un buen tacto
pedagógico, es decir, saber cómo comunicarnos y brindar confianza sin que ellos
la perciban como tal.
Luego
de que logramos entrar en su vida escolar tenemos (no siempre) que enfrentar el
reto del tiempo tiempo que ha sido perdido por diversos motivos, que sería
difícil de definir o agrupar, y entonces ¿Qué hace el profesor en formación cuando
tiene que terminar todas las actividades planeadas?, parecería poco describir
situaciones de tiempo perdido, sin embargo, son bastantes y de muy diversa
índole, ahora bien, ¿Qué tal funcionaría una pequeña agenda para cada clase?
esto sólo se trata de que en una hojita escribas todas las actividades que
tienes que desarrollar y a un costado escribas el tiempo que designado a cada
una de ellas, pero ¡ojo!, si estamos hablando de una clase de cincuenta minutos
mi propuesta es que en tu agenda únicamente planes cuarenta y así por cualquier
perdida o imprevisto tienes diez minutos de confort que no te permitirán sentirte
presionado.
Ahora bien un reto que todos hemos enfrentado de
formas diferentes es la manera de evaluar
que utilizamos para hacer una aproximación del alcance de nuestro proyecto
en nuestros alumnos, en el cual nos interesa más el proceso que el producto
final como lo menciona el plan y programas de estudio 2011:
“Como
parte fundamental de la acción educativa en el desarrollo de competencias se
consideran los procesos de planificación y evaluación, los cuales requieren ser
trabajados de manera sistémica e integrada. La evaluación desde esta
perspectiva contribuye a una mejora continua de los procesos de enseñanza y
aprendizaje atendiendo a criterios de inclusión y equidad”
Para
ello he estado utilizando una lista de cotejo que me ha permitido identificar y
estimar en qué medida mis alumnos se están integrando en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, no obstante, el registro y calificación de trabajos
físicos no es tan complicado como registrar
la participación y, aun más, con un grupo de más de treinta alumnos, sin
duda alguna esto se convierte en un reto más a enfrentar, pues dependerá del
resultado de nuestras clases, una técnica, que he utilizado poco, me funcionó
bastante bien, se trata de lo siguiente, de una lista de asistencia recorté
cada uno de los espacios de todos mis alumnos, luego los coloqué en una pequeña
caja, así cuando deseaba que alguien participara uno de mis alumnos al azar
tomaba un papelito y el compañero que aparecía nombrado era quien tendría la
participación, así no existían preferencias pero sobre todo podía registrar todas
las participaciones.
No
me atrevería a hablar sobre la evaluación de los productos finales puesto que
no he tenido contacto con el trabajo de todo un proyecto, no sin antes recordar
esta expresión de las “Orientaciones pedagógicas y didácticas para la Educación
Básica” dentro del apartado de Planificación de la práctica docente en la Guía
para el maestro:
“Los procesos o productos de
la evaluación evidenciarán el logro de los aprendizajes esperados y
brindarán información que permita al docente la toma de decisiones sobre
la enseñanza, en función del aprendizaje de sus alumnos y de la atención a la
diversidad”.
En
el segundo bloque de este escrito, como ya lo he mencionado, hablaré sobre las
condiciones físicas en las que se encuentran las escuelas y que repercuten en
nuestras clases, parecería ser algo muy distante; sin embargo, el trabajo en
una de las escuelas de práctica me llevo a reflexionar sobre el mismo, en este
apartado tratare acerca de los espacios y las condiciones de los servicios
básicos.
La
distribución de los espacios no siempre es la más adecuada, ya sea que los
espacios están destinados para menor cupo de alumnos o es que la ubicación de
tiendas escolares o áreas de deporte se encuentran cerca de las aulas e
interfieren en el desarrollo de nuestras clases, este tipo de distractores si
bien no los podemos evitar pero lo que si podemos hacer es diseñar actividades
que motiven a los alumnos a permanecer activamente en la clases y enfocar su
atención con algunas cuestiones o imprevistos para no perder el control.
El
último apartado del que hablaré, sin menos importancia, trata sobre los
servicios básicos que deben existir en una escuela pública de nivel básico;
como ya sabemos cuando la educación se estaba extendiendo a todos los mexicanos
no importaba que fuera bajo la sombra de un árbol o un techo, una mesa para
trabajar, en el mejor de los casos, o valiéndose de cualquier improvisación
para acondicionar el espacio, pero qué pasa, sucede que ya no estamos en ese
tiempo de improvisar, sino de gestionar al gobierno los servicios necesarios
para ofrecer una buena educación. Un
problema que enfrenté fue que en el aula donde yo trabajaba no tenían servicio
de energía eléctrica, y así esto complicaba todas mis actividades, pues por una
u otra razón tuve que suspender varias de mis actividades porque también la
biblioteca (lugar que podía ser utilizado) estaba ocupada o en definitiva el
único proyector de la escuela no se encontraba disponible.
Con lo anterior no quiero decir que sin todos
los servicios básicos no podemos dar una clase, sino que pretendo hacer una
reflexión de cómo es que no debemos descuidar
nuestras escuelas y privar a los alumnos de aprendizajes haciendo uso de la
tecnología, además de que estamos perdiendo un punto en cuanto al ofrecimiento
de calidad educativa para nuestra sociedad actual.
Nosotros
como profesores en formación puede ser que no logremos hacer nada al respecto
en nuestras escuelas de práctica, porque al final de cuentas estamos allí de
pasadita, pero por otra parte esto influye mucho en las clases que teníamos
planeadas, puesto que trabajar con un cristal desprendido, el pizarrón mal
pegado, pupitres incomodos, malos servicios de sanitarios… son factores que dificultan
el trabajo el trabajo.
Como
reflexión final quisiera comunicar lo siguiente, cuando asistimos por primera
vez a una nueva escuela podemos darnos cuenta de
algunos aspectos para poner énfasis, pero cuando llegamos para trabajar se
desprenden una serie de circunstancias que tal vez imaginamos que sería
imposible encontrar y no nos queda más que pensar antes de actuar y enfrentar
todos los tipos de retos y desafíos que la vida nos tenga preparado, aquí he
mencionado algunos de los retos que yo he enfrentado, pero esto quiero pensar,
no perdurara en mi labor docente; sin embargo nadie esta exento de enfrentar
nuevas situaciones, y si no hubiera cosas difíciles que superar o momentos que
nos hacen sudar, nuestra labor se vería tan sencilla y simple como cualquier
actividad cotidiana, por ello a mis lectores les quiero compartir que el ser
profesor es uno de los retos más grandes y fuertes que tendremos en nuestra
vida, pero de nosotros depende hacer de esto la mejor experiencia de nuestra
vida.
La docencia en secundaria, un camino lleno de retos
A lo largo de
nuestra vida y durante nuestra formación
hemos
tenido la oportunidad de conocer a diferentes maestros, los hemos
tratado, convivido con ellos, juzgado, criticado, odiado, admirado, pero de una
u otra forma siempre están presente y son un elemento que deja huella en nosotros.
Más ahora que me estoy
formando en el camino de la docencia me doy cuenta que el ser maestro es uno de los reto más difíciles e
importante y aún más si hablamos de tratar con adolescentes. Muchas veces
criticamos, pero rara vez nos ponemos a pensar que el maestro de secundaria
tiene que hacer un esfuerzo mayor, no es
nada fácil tratar con adolecentes que están pasando por una etapa llena de
cambios, en la cual ven a todos como sus enemigos, pero al profesor como el
principal de éstos.
En diversas ocasiones se critica o cuestiona el trabajo
del profesor de secundaria emitiendo juicios negativos hacia su labor docente,
negándole la oportunidad de conocer los verdaderos motivos que ocasionan tal
desempeño. Lo ideal y de gran trascendencia debería ser; conocer cuáles son los
retos que enfrenta todo profesor de
secundaria, saber cuál es su prioridad en la aulas y qué influencia ejercen estos
en los alumnos. Dichos retos se plantean
con el propósito de mejorar la práctica educativa en las aulas de las escuelas.
El desarrollo de
competencias es la prioridad para
cualquier docente, es el principal reto
al que tienen que responder y dar repuesta. Dentro del desarrollo de
competencias surgen algunos otros retos tales como: mantener la atención de los
alumnos, control del grupo, atención a la diversidad y la utilización de estrategia de aprendizaje, por mencionar algunos. En el presente
trabajo hacemos referencia a dichos
retos mencionados anteriormente y el papel que juegan en el logro de propósitos
educativos.
El primer reto
para los profesores de secundaria y en general para cualquier docente es el
desarrollo de competencias. Cuantas veces nos hemos encontrado con
interrogantes sobre ¿Qué es una competencia?, esta es una de las preguntas que se cuestionan y se confunden en las aulas y en todo espacio
escolar, interrogantes que surgen y engañan
no solo a los alumnos sino
incluso a los profesores, y a la cual rara vez damos repuesta.
Podemos entender
como competencia al conjunto de capacidades que incluyen conocimientos,
actitudes, habilidades y destrezas que una persona logra mediante procesos de
aprendizaje. Ser competente no solo implica poseer una habilidad (saber hacer),
sino también un conocimiento (un saber), así como valores y actitudes.
El profesor debe
estar consciente de que debe trascender en el alumno, no solo es llegar al aula
y vaciar los conocimiento, ser competente implica preparar a los jóvenes para
que hagan uso del conocimiento en situaciones reales, que
los alumnos sean capaces de “hacer”.
Como profesores
debemos de provechar esa energía que poseen nuestros alumnos, dejarles en claro
que de nada les servir poseer conocimientos sino saben aplicarlos en su medio. Perrenoud
(2005) describe a la competencia como “la aptitud para enfrentarse eficazmente
a una familia de situaciones analógicas, movimientos conciencia y de manera a la vez rápida,
pertinente y creativa”.
Nos encontramos en
un mundo globalizado y modernizado donde ya no se vale decir “haber
si puedo”, es necesario ser competente, debemos “aprender a hacer”,
dominar y responder a aquellos cambios
que se nos presenta, estar conscientes de que el mejor alumno no es aquel que
lo sabe todo sino el que sabe aplicarlo en diversas situaciones.
El segundo reto al
que hacemos referencia es el mantener la atención de los alumnos, situación altamente difícil si
hablamos de adolescentes de secundaria.
Son jóvenes que
pasan por una etapa de confusión, llegan a la escuela con frustraciones,
enojos, tristezas y lo que menos quieren es escuchar al maestro, he ahí la
tarea del profesor hacer que esos jóvenes se interesen por sus clases, que
estén atentos, activos y participativos. Todo
profesor debe estar consciente que los alumnos en su mayoría asisten a
la escuela para liberarse de los problemas de su hogar, por ello a veces se
comportan rebeldes, no quieren participar en las actividades escolares y solo provocan desorden. Por todo ello es de vital
importancia que el profesor esté preparado para atender este tipo de
situaciones, que proponga actividades que atraigan la atención de los
adolescentes, hacer las clases amenas e interesantes. Como menciona Tapia
(1994) “una tarea viene determinada inicialmente por la curiosidad que
despierta y, sobretodo, por su relevancia”. Actualmente nuestro mundo
se ha transformado y existen múltiples actividades que se pueden diseñar para
que la totalidad de los alumnos jueguen un papel importante dentro de las aulas.
Así pues pasamos
al tercer reto que desgraciadamente es una de las más grandes preocupaciones de
nuestras escuelas, estoy hablando de la
disciplina escolar. Y es que si de algo se está consiente es de que educar no solo
exige contar con los conocimientos especializados, sino que además se necesita
de una personalidad y un carácter realmente equilibrado para controlar a los
alumnos. Verdaderamente es una realidad difícil y complicada y en ocasiones con
un significado difícil de definir. Por lo general se le asocian conceptos como:
control, respeto, normas, autoridad, castigo, recompensa, etc., Pero realmente cada profesor le da el
significado que le convenga aunque a veces este sea de manera errónea, es común
ver a profesores que en lugar de buscar un acuerdo en común con los alumnos solo
quieran imponer y maltratar. De lo que
de lo que se trata es de formulan un común acuerdo con los adolescentes, un
conjunto de normas que tanto el profesor como el maestro obedezcan todo esto
con el único propósito de facilitar el proceso de enseñanza.
En algunas
ocasiones a los profesores se les hace muy fácil sacar del aula a los alumnos que están provocando desorden,
ignorarlos, aplicar sanciones o en última instancia expulsarlos, pero realmente
no se dan cuenta que esa indisciplina que muestran los jóvenes quizás es provocada
por la falta de instrucción. Como menciona Ausubel (1995) “la disciplina alude al
término imposición de normas y controles externos”. Porque en lugar de
cargar siempre la culpa al alumno no nos cuestionamos sobre qué estoy haciendo
mal como maestro para que mis alumnos
pierdan el interés y se dediquen a causar relajo. Si queremos realmente ayudar
a los alumnos y no dejar que la indisciplina se
devore a nuestra enseñanza debemos dejar de lado esas teorías falsas sobre la
“disciplina”, dejar de buscar excusas o aplicar estrategias que solo alteran
más la rebeldía de los jóvenes, ser conscientes de que si realmente quiero
cumplir el reto de combatir la indisciplina debo primero que nada valorar el
tipo de enseñanza que estoy dando a mis alumnos.
Diversidad es una palabra que ha ido
evolucionando en nuestras escuelas, ahora se habla de que cada alumno es único y con
capacidades diferentes, los grupos son
heterogéneos por tanto necesitan una atención especial y no solo porque existan
alumnos con
algún tipo de discapacidad. Actualmente cuando hablamos de atender a la
diversidad que es el nombre del siguiente reto que el docente debe superar, estamos
refiriéndonos a diversificar nuestra enseñanza, atender a las necesidades de cada estudiante. Se trata
de proponer una estructura educativa personalizada que pueda responder a las
necesidades de cualquier educando, no importando que tenga alguna discapacidad,
sea rico, pobre, de ciudad, de pueblo, hable algún dialecto.
La diversidad no
debe ser vista como un problema sino como una situación que requiere de un
cambio no solo para beneficio del alumno sino para la sociedad en general y
es que si nuestro sistema educativo no responde
a las demandas de los niños y jóvenes
de qué manera se van a desenvolver en su entorno, tienen que conformarse y ser vistos como personas retrasadas o
incapacitadas que no respondieron a la escuela o ser señalados de poseer un coeficiente
intelectual muy pobre.
Todo maestro en el
largo camino de la docencia se topará con alumnos más lentos que otros, algunos
con cierta discapacidad u otros que no comprendan lo que se les enseña, pero no
por eso los debe aislar y pasar desapercibidos, por el contrario tiene que
poner toda su dedicación a atender a este tipo de alumnos, la enseñanza debe ser
igual para todos, no importa lo que su planeación diga, antes que todo siempre
se debe tener la conciencia de proporcionar un aprendizaje significativo en los
jóvenes, quizá y esto provoque algunas modificaciones en los planes de trabajo,
se tendrá que cambiar algunas actividades, pero siempre se debe tener en mente
que los alumnos merecen una educación de calidad acorde a lo que ellos
necesitan.
Ya hemos
mencionado alguna serie de retos a cumplir por parte del profesor, pero nos
falta el último, no menos importante, al contrario este complementa a los demás, me estoy refiriendo
al empleo de estrategias de aprendizaje.
Los alumnos y más los adolescentes ya no permiten la monotonía, el
tradicionalismo, ellos quieren cosas nuevas, algunas alternativas que les
permitan aprender pero de una manera diferente. Día a día nos damos cuenta que
todo a nuestro alrededor cambia y si esto pasa porque no cambiar también las
estrategias de aprendizaje, porque no dar lo mismo pero de una manera diferente
con el único fin de que los estudiantes aprendan. Como menciona Díaz Barriga, F. 2002). Procedimientos que el agente de
enseñanza utiliza en forma reflexiva y flexible para promover el logro de
aprendizajes significativos en los alumnos" Díaz Barriga, F. 2002).
Una verdadera estrategia implica hacer uso de técnicas, actividades y
medios de una manera creativa e innovadora acordes a las necesidades de los
alumnos, siempre tienen que ser diseñadas con una intención, la de crear
un aprendizaje más sofisticado en los
alumnos. Aun en estos tiempos existen profesores que hacen uso de estrategias
aburridas y poco productivas que en lugar de causar interés en el alumno, les
provoca risa, los jóvenes son muy astutos
prueban al maestro y si este no está preparado lo pueden ridiculizar, obviamente los alumnos no
aprenden cuando algo no les interesa por ello es de vital importancia que los
docentes planifiquen muy bien sus clases que no se saquen las actividad de la “manga”,
sino por el contrario que diseñen actividades, técnicas que permitan
verdaderamente impactar en los alumnos.
En términos generales se puede concluir que
para los profesores de secundaria no es nada fácil tratar con adolescentes,
ponerse retos es su mayor virtud, porque esto permitirá cumplir metas y generar
expectativas acerca del desarrollo de aprendizajes significativos. Atraer la
atención de los alumnos y mantener la disciplina es una tarea difícil, pero que
si se logra cumplir traerá consigo muchos frutos que en el presente y futuro
servirán no solo al alumno sino a la sociedad en general. Los profesores tienen
en sus manos el mayor compromiso, no puede haber errores sino solo aciertos.
Por
eso he ahí el reto como futuros docentes debemos estar conscientes del papel
que vamos a jugar en nuestras escuelas y con nuestros alumnos, en momentos de
pensar cuales serán nuestros retos que nos vamos a proponer y por los cuales
lucharemos día a día con el único fin de contribuir a generar una mejor
educación, ya no debemos conformarnos con llegar a la mitad del camino ahora es momento de caminar y
no detenernos hasta alcanzar a la meta no importante
que tan difíciles sean los retos que tengamos que pasar.
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